08 diciembre, 2012

Tatiana y Alexander, Paullina Simons.

Título: Tatiana y Alexander
Saga: El Jinete de Bronce #2
Autora: Paullina Simons
Reeditado por DeBolsillo
Traducido por Zoraida de Torres Burgos
631 págs.

El tiempo: ¿amigo o enemigo? Han pasado ya unas pocas horas desde que me despedí de Tania y Shura y esta pregunta sigue rondándome por la cabeza al igual que lo ha hecho durante toda la lectura. En esta novela, que nos habla de amor y guerra, el tiempo es sinónimo de cura, del paso de heridas a cicatrices y, también es sinónimo de olvido. Permitidme ponerme ñoña con esta reseña y explicaros que Paullina Simons ha llevado al límite a esta pareja, y a mí con ellos. Las páginas pasan y, con ellas, pasan los minutos, las horas, los meses y los años en la vida de nuestros personajes. Y te das cuenta de  que estás tan conectado con ellos que, aunque no siempre pienses como ellos, sí sientes exáctamente lo mismo y que, por ello, quizá se merezcan que el tiempo y la distancia les permita olvidar.


Isla de Ellis
Esta conexión de la que os hablo es tan intensa que, al igual que con El Jinete de Bronce, ha habido ocasiones en las que he tenido que dejar de leer pues realmente me sentía mal, sentía que estaba sufriendo por ellos. Esta historia es cruel y desgarradora, aceptémoslo, y la forma en la que escribe Simons no ayuda a la hora de quitarle hierro al asunto. Estruja el pobre corazón del lector exprimiendo el recuerdo de esa primera y maravillosa parte de la trilogía que, al fin y al cabo, es la base sobre la que se construye esta segunda parte. La autora hace alusión constantemente a esas mágicas escenas del pasado para que no nos quede otro remedio que tragar el nudo que se nos forma en la garganta. Y es que se nota una fuerte evolución en el estilo de escritura. Si ya era bonito y emotivo ahora resulta poético en muchas partes de la novela y te llega. Te llega. Si a esto le añades un ritmo tranquilo, que no lento, para poder despacharse a gusto y explicarnos todos y cada uno de los oscuros recovecos de Tatiana y Alexander entonces tendrás una mezcla deliciosa. En esta segunda entrega una de las cosas que más me han gustado ha sido el poder conocer a fondo a ambos personajes mediante flashbacks (a los que estaba totalmente enganchada y que han hecho que admire absolutamente a Alexander, y a Paullina por crear personajes tan bien perfilados) y también pudiendo saber lo que les pasaba por la cabeza constantemente, tanto en escenas ya conocidas como en las que estaban por venir.

«Estamos solos en este mundo, pero si somos afortunados, llega un momento en el que pertenecemos a algo, a alguien, y ese momento nos sostiene durante toda una vida de soledad.»

En esta historia he podido darme cuenta de la importancia que se le ha dado a tres temas. Por una parte al hecho de cómo todas y cada una de las decisiones que tomas en tu vida marcan tu futuro, incluso las que parecen ser insignificantes. A veces, precisamente esas. No creo en el destino, simplemente sé que tenemos un papel muy importante en nuestra vida (y menos mal) y que, vale, es verdad que hay cosas que escapan de nuestro control pero hay otra muchas que no, consciente o inconscientemente. Por otra parte, en la brutalidad de las guerras, tanto de esta II Guerra Mundial como de todas y cada una de las que podemos encontrar en la historia de la humanidad y que, por desgracia, seguimos encontrando. Está perfectamente representada y podemos situarnos fácilmente entre las bombas, los disparos y el dolor.

El mundo en guerra... dos personas enamoradas.
Y luego, llega La Pregunta: ¿somos capaces de superar el pasado? Sea cual sea, contenga lo que contenga. Es decir, ¿somos capaces de superarnos a nosotros mismos o, al menos, superar a nuestro yo pasado? ¿Podemos cicatrizar y vivir como si no hubiera ocurrido? Mi respuesta es simple y, sin embargo, encuadra mucho: No lo sé, y el hecho de no saberlo es lo que me hará superarlo en el caso de que en algún momento deba hacerlo. La ignorancia me dará la esperanza porque, ¿qué pasaría si ya supiese que no lo superaría nunca? Con esto es con lo que Simons juguetea poniendo a nuestros queridos Tania y Shura en situaciones tan difíciles de enfrentar que sólo queda esperar, desear, morir por ese reencuentro. Ay, realmente esta pareja cala hondo. Me ha dado muchísima pena despedirme de ellos porque, lo sé, hay tercera parte pero, sinceramente no sé si me atreveré a leerla.

Os preguntaréis por qué, si me ha gustado tanto, si me tienen enamorada... Pues porque, a pesar de que creo que Simons escribe muy bien el género romántico, si lo miro de manera objetiva encuentro algunas cosas que no me gustan nada. Y el problema radica en que se nota a la legua que ella es bastante conservadora y machista, dos posturas con las que no me siento precisamente cómoda. Por una parte, se puede ver que se ha documentado a fondo para escribir esta trilogía, tanto en el tema político y bélico como histórico. Mientras que por otra, pinta a Alexander como un hombre con algún que otro rasgo machista que se reflejan en algunos de sus comentarios, sus celos... (iros a la página 262 o simplemente a esas últimas páginas del libro) y a Tania como una mujer sumisa cuando en otras muchas ocasiones ha demostrado ser una chica fuerte, que pelea por lo que quiere. Así que estoy en plena lucha interna entre la preciosa historia de amor + los incréibles personajes protagonistas y esos principios que no comparto con la autora y que, a veces, se reflejan en la personalidad y los actos de estos.

« Volvió a cantar y bromear, porque después de todo seguía en este mundo y seguía siendo la misma persona, una persona que necesitaba reír al ver las rosas, aunque sabía que jamás, por mucho tiempo que pasara, volvería a amar como había amado a los diecisiete años.»

Sin embargo, si tengo que quedarme con algo, me quedo con Tania y Shura. Y también con su historia, la historia de sus vidas. Seiscientas treinta páginas de sufrimiento, dolor, angustia pero también amor, lucha y aprendizaje. Aprender a revivir, a mirarse al espejo y reconocerse y a seguir adelante a pesar de pensar que todo lo que tienes es el pasado. Aprender a dejarlo marchar sin darle la espalda. 
Una historia bella donde las haya.

2 comentarios:

  1. OHHH OHHHHH pero que monosidad de reseña por DIOS.
    Yo hace poquito terminé el primero y me quedé prendada de esta pareja, si bien es verdad que la parte romántica (las 200 últimas páginas ufff, demasiado) se me hiceron algo cuesta arriba, el resto me encantó y derribé las paredes de mi habitación a base de suspiros.
    Le tengo muchísimo miedo a esta continuación, muchísimo, aunque las críticas sean tan buenas. AY que me enamoro xD
    Es una pena lo que comentas del machismo y es curioso a la vez porque siempre suelen ser autoRAS las que se tiran piedras al propio tejado, pero mira, que le vamos a hacer.
    A ver que tal el tercero^^
    Un besote!

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  2. Acabo de descubrir tu blog, ¡te sigooooo! =)

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