10 agosto, 2013

Embassytown, China Miéville


Título: Embassytown; La ciudad Embajada
Título original: Embassytown
Autor: China Miéville
Sello editorial: Fantascy (RHM)
Traducción por Gemma Rovira
446 págs.
Goodreads

Cuando  a uno le dicen que la ciencia ficción o género sci-fi está en decadencia, a veces no sabe qué contestar. A veces incluso cree estar de acuerdo tras haber escuchado los argumentos - tan manidos ya - de ese otro que está tan seguro de que el futuro de la literatura está en otra parte. Embassytown es una bofetada dolorosa y sonora, aunque con afán reconciliador para todos ellos. Eso sí, hablo de la buena ciencia ficción, es decir, la que rebosa realismo tras rostros alienígenas y años luz de desarrollo tecnológico.
 
Esta novela sobrepasa esas expectativas al estar construida sobre fuertes planteamientos filosóficos que han resultado ser un descubrimiento para mí. Éstos podían haber tomado forma y nombre de ensayo; La paz a través de la palabra o La metáfora del lenguaje, o algo por el estilo. Y, sin embargo, China Miéville opta por hacer lo que parece imposible: escribe cuatrocientas y pico páginas de imaginación, originalidad y complejidad dándole mayor fuerza a esta tesis principal y llegando, por tanto, a más lectores y de forma más intensa.
 
Digo intensa porque decir "de forma más clara" no sería cierto. Es un libro denso, intelectual, difícil. Sí, digo esto de una novela de ciencia ficción porque es así. Es por eso que la densidad de la  novela parece sobrepasarnos en algún momento de su lectura, sobre todo en las primeras ochenta o noventa páginas, cuando términos tan naturales para el autor como el ímmer o los Ariekei resultan tan desconocidos y confusos para un lector que, en realidad, no sabe en qué se está metiendo. Embassytown es, por tanto, una auténtica reflexión acerca de la conexión entre el lenguaje, pensamiento y humanidad bastante difícil de descifrar. Una inmensa cantidad de tramas políticas, corrupción y estrategia, representantes de la naturaleza humana allí a donde vayamos. Incluso cuando la perspectiva humana es inevitable en cualquier libro, aunque sea sci-fi, China Miéville sabe retratar muy bien esta naturaleza sin caer en absolutamente ningún tópico.
 
"La palabra debe comunicar algo (fuera de sí misma)." 
"Sobre el lenguaje en general y sobre
el lenguaje de los hombres".
Walter Benjamin.
 
Walter Benjamin nos deja con esta frase una pista para que comprendamos lo que nos queda por descubrir a la vuelta de hoja. No es una novela para todos los públicos. Su mejor lector siempre será el que esté acostumbrado a desentrañar cada libro que cae en sus manos, mucho mejor si ha leído mucha ciencia ficción - que no es mi caso -. Sin embargo, lo he disfrutado y quizá más adelante lea algo más de este señor que se ha ganado un puesto entre los mejores escritores de su género. Incluso se ha llegado a hablar de una superación de éste en sus novelas - nueve en total y con seis premios, de los más prestigiosos, a sus espaldas -.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.


3 comentarios:

  1. Anónimo11.8.13

    No se, me has asustado con esta reseña xD Intentaré meterme en la ciencia ficción con otro libro y luego ya cogeré este...

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  2. ¡Guau! menuda pinta me encantan estos tipos de libros ¡Tengo unas ganas de leerlo incribles! Muchas gracias por la reseña ;)

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  3. La verdad es que he visto tantas reseñas que lo ponen como un libro complicado, que me pica la curiosidad. Aunque estoy segura que debería empezar por otro libro menos complicado y denso.
    Me alegro que aún a pesar de todo eso, te haya gustado y lo hayas disfrutado:)
    ¡Besos!

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